En el Perú hay un conflicto armado

Sí. Leyó bien. No he dicho que hubo un conflicto armado. No he dicho que la Época del Terrorismo fue un conflicto armado. No. He dicho que hay, hoy día, sábado 8 de abril de 2017, un conflicto armado en el Perú. Y no. No soy yo ni son “los caviares” ni los “proterrucos” los que lo dicen. Lo dice el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas. Lo dice el Congreso. Lo dicen los gobiernos de Alan García, Ollanta Humala y PPK. ¿Cómo es eso posible? Permítame explicar.

Resulta pues que si bien en el Perú es anatema hablar de “conflicto armado”, nuestras autoridades han encontrado la forma de beneficiarse de la mayor flexibilidad que ofrece este régimen legal sin tener que decirle a la población que eso es lo que están haciendo. Esta estrategia es ilegal. Contradice las disposiciones del Derecho Internacional de los Conflictos Armados y la Sentencia del Tribunal Constitucional No. 022-2011-PI-TC, que obliga al Gobierno a cumplir las Convenciones de Ginebra. En el Perú de 2017, después de todo, no es jurídicamente posible (ni deseable) sustentar que hay un conflicto armado. Pero eso no parece importarle a los involucrados en esta estratagema, ni a las leyes que han producido para sustentarla.

El tema es que es difícil luchar contra la delincuencia terrorista, sea en los ochentas u hoy en día. La acción policiaca tradicional exige el respeto de determinados estándares de uso de la fuerza: advertencia, última ratio, proporcionalidad, necesidad absoluta. Un policía no puede disparar contra un senderista apenas lo ve. Tiene que intentar arrestarlo primero, salvo que exista una situación de legítima defensa. Esto es deseable en tiempo de paz. No queremos una policía desbocada ni muertes innecesarias. En tiempo de conflicto armado, empero, los estándares de uso de la fuerza se flexibilizan y un soldado sí podría disparar contra una columna senderista sin tener que tomar todas las medidas que exige el tiempo de paz. Mientras el objetivo sea militar y no se esté asesinando detenidos o heridos, lo más probable es que el ataque sea legal bajo el Derecho Internacional Humanitario (el Derecho que regula los conflictos armados) incluso si implica la muerte de algunos civiles inocentes como daño colateral. Así de duro, así de peligroso es el Derecho Internacional Humanitario.

Aún así, el Ejército ha concluido que la aplicación del Derecho Internacional Humanitario en la lucha contra los remanentes senderistas del VRAEM, hoy, sería una ventaja estratégica que facilitaría su labor. Estas reglas le permiten disparar primero y hacer preguntas después. El problema, como mencioné, es que para poder aplicar el Derecho Internacional Humanitario, primero debe existir un conflicto armado, y los requisitos legales para declararlo no sólo no existen en el VRAEM, sino que el costo político de admitir en público que eso es lo que se quiere sería excesivamente alto.

La solución a este dilema vino de la mano del Decreto Legislativo 1095, promulgado en 2010 por el gobierno de Alan García. De acuerdo con este Decreto, cuando el Presidente declara el Estado de Emergencia en una zona del país en la que opere un “grupo hostil”, le encarga a las Fuerzas Armadas el control del orden interno. En estos casos, de acuerdo con el artículo 5.1 del Decreto, “rigen las normas del Derecho Internacional Humanitario”; es decir, las normas aplicables en tiempo de conflicto armado. Listo. Una ley que declara, por fiat, la existencia de conflicto armado sin decir “conflicto armado” y sin tener que cumplir los requisitos del Derecho Internacional.

Así, a solicitud del Jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, el Decreto Supremo 010-2017-PCM, de 1 de febrero de 2017, ha establecido hasta hoy, 8 de abril de 2017, un Estado de Emergencia en siete provincias de Ayacucho, Huancavelica, Cuzco y Junín. De acuerdo con la normativa aplicable, el Decreto 010 dispone que las Fuerzas Armadas asuman el control del orden interno y que su actuación se rija “por las normas del Derecho Internacional Humanitario, conforme a lo establecido en el Decreto Legislativo N°1095”. Es decir, para el Perú, hoy, hay un conflicto armado completamente inventado por su normativa interna.

Esta forma velada de aplicar las normas de la guerra en tiempo de paz se está convirtiendo en una peligrosa tendencia en nuestro país. El Decreto Legislativo 1095 no es la única norma que autoriza a las Fuerzas Armadas a utilizar estándares de conflicto armado. La Ley 30339, Ley de Derribo de Aeronaves, creada y promovida incansablemente por el congresista Carlos Tubino (un acérrimo opositor a la idea de que la Época del Terrorismo fue un conflicto armado) intenta hacer lo mismo. Esta Ley permite al Estado declarar “hostil” a una aeronave civil sospechosa de estar incurriendo en tráfico de drogas a fin de que la Fuerza Aérea puede destruirla. Esta idea de hostilidad es propia de los conflictos armados. En tiempo de paz, no podemos derribar aeronaves civiles y matar a sus ocupantes. En tiempo de paz, la hostilidad se llama delito y su respuesta ha de ser un proceso justo, no una ejecución extrajudicial.

Esta situación nos revela pues la realidad del falso debate que existe alrededor del conflicto armado peruano. Las mismas personas que se oponen a él, quieren aplicar sus reglas hoy, cuando ya terminó. La idea de que las reglas aplicables en tiempo de conflicto armado impiden el accionar contrasubversivo del Estado queda al descubierto como la mentira politiquera que es. Es el mismo Ejército el que considera que aplicar estas normas facilita su labor contrasubversiva.

La verdadera razón para el por qué tantos de nuestros políticos y blogueros conservadores se oponen al conflicto armado en el Perú no es que sus normas sean limitativas. Todo lo contrario, el tema es que el accionar contrasubversivo peruano entre 1980 y 2000 ni siquiera pudo cumplir con las normas mucho más flexibles del Derecho Internacional Humanitario. Asesinar personas detenidas, torturar y crear grupos de aniquilamiento de civiles son prácticas ilegales tanto en tiempo de paz como en tiempo de conflicto armado. Y son estas acciones las que los políticos y blogueros opositores del conflicto armado quieren justificar. Así, en vez de asumir la responsabilidad legal, histórica y política de estos actos, prefieren echarle la culpa a un régimen jurídico que las propias Fuerzas Armadas quieren aplicar hoy. Este es quizás el mayor acto de hipocresía política que existe en nuestro país.

Es necesario que nuestras autoridades sinceren el debate acerca del conflicto armado. Es importante que la población sepa exactamente qué es el Derecho Internacional Humanitario y cuál ha sido su rol en la historia de nuestra lucha contra Sendero Luminoso. Lo cierto es que el Perú tuvo un conflicto armado en los ochentas y noventas, pero no respeto las normas aplicables a ese conflicto, mientras que hoy, que ya no tiene un conflicto, está pretendiendo aplicar las normas del conflicto armado en tiempo de paz. Eso tiene que terminar. Nuestras autoridades, nuestros políticos y nuestras Fuerzas Armadas no pueden seguir contándole una historia incompleta a población, menos aún al costo de vidas civiles. Hoy, bajo el Derecho Internacional, no puede haber un conflicto armado en el Perú, y si el Decreto 1095 dice lo contrario, pues el Decreto 1095 debe cambiar.

Advertisements
This entry was posted in Sin categoría and tagged , , , , , . Bookmark the permalink.

One Response to En el Perú hay un conflicto armado

  1. Miguel Castro Kohler says:

    Hace unos años viajé por el VRAEM. Me tomó varios meses y me fui solo. Algo que pude ver con mis propios ojos es que el denominado “estado de emergencia” realmente no existe. En mi opinión los gobiernos de turno utilizan las medidas mencionadas arriba para facilitar el tráfico de drogas. Muchos miembros de las FFAA y PNP están involucrados, es más uno de los medios más comunes es de trasladar droga en cajas de fruta utilizando aeronaves de dichas instituciones con destino a Lima u otras bases. Y nadie habla del nor oriente, los valles del Huallaga, el Monzón, etc. Casi toda región del país, desde Piura hasta Puno produce algún tipo de droga, no solo cocaína sino también heroína y morfina.

    Like

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s